Las entidades que ofrecen alojamiento a pacientes y familiares que deben desplazarse a Barcelona para recibir tratamiento médico proporcionaron 86.685 pernoctaciones durante 2025, una labor esencial para garantizar que las personas afectadas por enfermedades graves puedan afrontar su proceso asistencial acompañadas por sus seres queridos.
Entre estas entidades se encuentra la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia, que desde hace años pone a disposición de pacientes sometidos a un trasplante de médula ósea y de sus cuidadores pisos de acogida gratuitos situados cerca de los hospitales de referencia. Estos alojamientos permiten que las familias puedan centrarse en la recuperación del paciente sin tener que asumir el elevado coste económico que supondría una larga estancia en Barcelona.
Según los datos presentados conjuntamente por las entidades de acogida de la ciudad, durante 2025 se atendió a 1.072 familias, pero también se registraron 259 solicitudes que no pudieron ser cubiertas por falta de recursos de alojamiento, un 40 % más que el año anterior. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de reforzar estos servicios ante el creciente aumento de la demanda.
Uno de los beneficiarios de los pisos de acogida de la Fundación Josep Carreras es Manel, paciente de leucemia residente en La Jonquera, que tuvo que trasladarse a Barcelona junto a su esposa para someterse a un trasplante de médula ósea. Durante los once meses que duró el proceso pudieron alojarse en uno de los pisos de la Fundación. Según explica, disponer de este recurso fue fundamental: «No solo tienes un lugar donde estar, sino también apoyo y personas de referencia. Fue como un segundo hogar».
Actualmente, las entidades de acogida del área metropolitana de Barcelona disponen de 55 alojamientos y 156 habitaciones, unos recursos cada vez más necesarios en un contexto marcado por el aumento de los tratamientos complejos, los trasplantes y las terapias que requieren largas estancias cerca de los centros hospitalarios.
Desde la Fundación Josep Carreras seguimos trabajando para que ningún paciente con leucemia u otra hemopatía maligna tenga que renunciar al mejor tratamiento por motivos económicos o de distancia, y para que las familias puedan afrontar este proceso con el máximo apoyo posible.