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Fisioterapia para pacientes hematológicos

Fisioterapia para pacientes hematológicos

20/03/2026
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La pérdida de peso por la estancia en el hospital, los efectos secundarios de algunos tratamientos o la falta de apetito pueden hacer que el paciente hematológico, especialmente el paciente trasplantado, pierda peso y musculatura.

Por ello, los expertos destacan la importancia de planificar actividad física en cualquier fase del proceso, ya que mejora el estado anímico, disminuye los síntomas y favorece la eliminación de secreciones.

En 2022, Àngels Pera, fisioterapeuta del Instituto Catalán de Oncología desde 1997 y miembro del Servicio de Hematología Clínica del ICO-Duran i Reynals, colaboró con nosotros en el manual de ejercicios de fisioterapia para pacientes hematológicos y trasplantados.

MANUAL GENERAL FISIOTERAPIA CAST_18.4.23-01
Manual de fisioterapia

Ahora, damos un paso más y hemos creado una serie de 8 vídeos de ejercicios, divididos en 4 bloques (estirados, sentados, de pie y movilidad conservada). Cada bloque incluye dos niveles.

Personalización y seguridad

¿Hay algún tipo de paciente o situación clínica en la que recomendéis evitar algunos bloques o adaptarlos?

Cualquier paciente con afectación cardíaca debe consultar a su médico antes de realizar ejercicio.

En caso de lesiones óseas, debe consultarse con un profesional sanitario e intentar evitar movimientos de gran amplitud, especialmente rotaciones, ejercicios de impacto y reducir la carga en las zonas afectadas.

En personas con alteraciones pulmonares, valorar si se precisa oxígeno y/o realizar los ejercicios más lentamente. Evitar ejercicios aeróbicos que provoquen disnea sin supervisión.

¿Qué precauciones especiales deberían tener los pacientes hematológicos al iniciar alguno de los bloques?

Los valores de las células sanguíneas variarán según enfermedad y tratamientos, por lo que:

  • Cuando el paciente tenga las plaquetas muy bajas, debe evitar ejercicios con impacto o golpes.
    Si utiliza banda elástica o pesas en los tobillos, hay que vigilar la presión que estos materiales ejercen sobre la piel; si aparecen puntos rojos después de usarlos, no deben utilizarse hasta que las plaquetas vuelvan a la normalidad.
  • Si el paciente está anémico, se debe disminuir la intensidad del ejercicio aeróbico y progresar muy gradualmente.
  • Cuando las defensas estén muy bajas, es recomendable no hacer ejercicio en zonas comunes, espacios cerrados con mucha gente, sesiones grupales o piscinas. También se deben extremar las medidas de higiene del material utilizado.
  • Algunos tratamientos pueden alterar la sensibilidad de las manos: hay que vigilar al coger las pesas, ya que podrían resbalar y provocar lesiones.
  • En caso de llevar un catéter central, se deben evitar movimientos bruscos, cargas elevadas o movimientos de gran amplitud del hombro del mismo lado.
  • Es necesario consultar con un profesional sanitario cualquier ejercicio que provoque dolor.

Niveles y progresión

¿Cómo puede un paciente saber qué ejercicio es el más adecuado en cada momento?

  • Si el paciente se encuentra bien y no tiene comorbilidades importantes, puede empezar por los ejercicios de pie.
  • Si un ejercicio genera demasiada fatiga, es mejor pasar al nivel inferior.
  • Si tiene alteraciones del equilibrio, es recomendable empezar sentado para evitar caídas.
  • Los ejercicios en posición tumbada o sentado se reservan para semanas de mayor debilidad o fatiga.

¿Cuándo deben pasar del nivel 1 al nivel 2?

Se empezará con 1 serie de 8 repeticiones. Cuando se realicen con comodidad, se progresará hasta 1 serie de 15 repeticiones.

A continuación, 2 series de 8, y posteriormente 3 series de 15. Cuando esto resulte fácil, se puede pasar al siguiente nivel o aumentar el peso.

Si no están acostumbrados a trabajar con peso, es necesario empezar sin carga e introducirla muy progresivamente.

¿Qué señales indican que es necesario detener el ejercicio o reducir el nivel?

Estos ejercicios no deben causar dolorNo deben dejar al paciente exhausto ni provocar sensación de ahogo. Debe evitarse hacerlos si hay:

  • Fiebre
  • Sudor frío
  • Tos severa
  • Dificultad respiratoria
  • Opresión en el pecho
  • Palpitaciones
  • Dolor de cabeza intenso
  • Visión borrosa
  • Recomendación médica en contra

Si la funcionalidad disminuye debido a tratamientos, infecciones, complicaciones u hospitalización, se puede reducir la intensidad y realizar sesiones cortas varias veces al día.
Un poco de actividad es mejor que nada: pequeños paseos dentro de casa y ejercicios de los bloques tumbado, sentado o de pie.

La práctica en casa

¿Qué frecuencia y duración recomendáis?

Una o dos veces al día, al menos 3 días por semana. Es recomendable seguir estas pautas hasta que sea fácil completar el último nivel. Después, lo ideal es mantener actividad física regular y lúdica.

¿Es mejor hacer todos los ejercicios seguidos o repartirlos a lo largo del día?

Depende de la condición física. Es importante regular la fatiga para favorecer la recuperación.
Si aparece cansancio, es necesario hacer pausas entre bloques y retomarlos más tarde.

Sobre los efectos del ejercicio

¿En cuánto tiempo suelen notarse mejoras?

No se puede generalizar: dependerá de la condición física previa, el estado de salud y la regularidad.

¿Qué cambios positivos habéis observado en pacientes que mantienen una rutina de ejercicio?

Entre los beneficios observados se encuentran:

  • Disminución de la ansiedad
  • Mejora de la salud ósea
  • Reducción de la cardiotoxicidad
  • Reducción de la incidencia de neuropatía periférica
  • Mejora cognitiva
  • Disminución del riesgo de caídas
  • Reducción de la fatiga
  • Mejora de la calidad de vida
  • Disminución del dolor
  • Mejora de la función sexual
  • Mejor calidad del sueño

Perspectiva profesional

¿Hasta qué punto puede ayudar el ejercicio a un paciente hematológico?

El ejercicio puede ayudar en todas las fases de la enfermedad. Debería prescribirse desde el diagnóstico, orientando al paciente sobre qué tipo de ejercicio es adecuado en cada etapa y cómo adaptarlo. Esto permite afrontar los tratamientos con mejor condición física y tolerarlos mejor tanto a nivel físico como psicológico y clínico.

¿Qué beneficios concretos habéis observado?

Mejora la condición física, permite prescribir los tratamientos más adecuados en el momento óptimo, reduce la fatiga y mejora significativamente la calidad de vida.

¿Qué os gustaría que sintieran o aprendieran los pacientes con esta serie de vídeos?

Hemos creado diferentes niveles de ejercicios para que los pacientes puedan mantener actividad física en cualquier momento del proceso de la enfermedad. Incluso en los períodos de mayor fatiga, disponen de propuestas sencillas que les ayudan a seguir activos y a minimizar el deterioro funcional.

A lo largo del tratamiento, el paciente puede elegir el tipo de ejercicio según cómo se encuentre, garantizando así un mínimo de movimiento diario. Y, a medida que se vaya recuperando, podrá aumentar la intensidad y el nivel, hasta volver a una vida activa y retomar el ejercicio que realizaba antes del diagnóstico o, si no lo hacía, adquirir el hábito de un estilo de vida saludable a través de pequeñas acciones cotidianas.

¿Qué os motiva a participar en proyectos como este?

El hecho de poder acercarnos al paciente fuera del ámbito hospitalario. Creemos que es importante que los pacientes y las familias accedan a información fiable, clara y basada en la experiencia de los profesionales que trabajan diariamente con personas afectadas por la misma enfermedad.

Serie de 8 vídeos de ejercicios, divididos en 4 bloques (estirados, sentados, de pie y movilidad conservada). Cada bloque incluye dos niveles.

Estirados | Nivel 1

Estirados | Nivel 2

Sentados | Nivel 1

Sentados | Nivel 2

De pie | Nivel 1

De pie | Nivel 2

Movilidad conservada | Nivel 1

Movilidad conservada | Nivel 2

Judit Vives Morell

Fisioterapeuta del Institut Català d’Oncologia.
Máster en Fisioterapia Torácica.
Máster en Atención Emocional al Niño Hospitalizado.
Postgrado en Fisioterapia Oncológica.

Gracias a Fundación Grünenthal por patrocinar estos vídeos y a Claror por vuestra colaboración.

Juntos, ¡somos Imparables!